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miércoles, 12 de enero de 2011

Ñami, zapallitos

Cocinado por Huma el miércoles, enero 12, 2011 1 cucharadas
¿Cómo hacer más entretenido el zapallito italiano?
Es una pregunta que me hacía muy seguido cuando tenía una buena cantidad de este vegetal. Y hay que ser creativa sobre todo ahora, que está tan pero tan barato.
Lo que pasa es que de todas las maneras clásicas que se prepara el zapallito italiano, ninguna me gusta mucho y no puedo estar comiendo carpaccio de zapallito italiano todos los días (que es como más me gusta esta verdura).
Mi mamá hace un guiso que mezcla la pulpa del zapallito con pan remojado y eso no me agrada. Relleno con arroz y carne tampoco, porque soy vegetariana. Mi variación para esta preparación es cambiar la carne por champiñón, queda rico pero no me convence. Al horno, pierde sabor. Salteado, pierde textura. En fin, nada me convencía mucho y ya estaba a punto de tirar la esponja y los zapallitos por la ventana.
Pero encontré una receta maravillosa en un libro de cocina mediterránea que me regaló mi cuñada para Navidad. Al leerla, sentí que los ingredientes estaban en armonía unos con otros, la foto se veía maravillosa y lleva una mezcla de hierbas aromáticas que terminaron por convencerme.
La hice y no me equivoqué. Hasta Vinotinto se chupeteó los bigotes y eso que el plato no tiene ningún trocito de carne. Y bueno, la comparto con ustedes para que prueben una buena y nada de cara manera de comer el zapallito italiano.

Gratín de zapallitos italianos y queso.
Para 5 platos muy ñamis ñamis.

Ingredientes
-6 zapallitos italianos medianos y cortados en rodajas.
-50 gramos de mantequilla.
-2 cucharadas de una mezcla de estragón, menta y perejil, finamente picados.
-125 ml. de leche.
-1 tarro chico de crema.
-2 huevos.
-1 sobre de 80 gramos de queso rallado.
-Sal, pimienta y nuez moscada.

Preparación
-Precalienta el horno a fuego fuerte.
-Derrite la mantequilla en un sartén y agrega un poquito de aceite de oliva, para que la mantequilla no se queme.
-Fríe los zapallitos italianos en la mantequilla, dándolos vuelta hasta que adquieran un color dorado. Deja escurrir sobre toalla nova.
-Bate la leche, crema y huevos. Aliñar con nuez moscada y sal.
-En una fuente enmantequillada, coloca la mitad de los zapallitos, la mitad de la mezcla de hierbas y la mitad del queso rallado. Aliñar con pimienta recién molida. Repetir lo mismo con la otra mitad de los zapallitos, guardando un poco de queso rallado para el paso final.
-Vierte el batido de leche, crema y huevos sobre los zapallitos. Espolvorea el queso rallado restante.
-Lleva al horno a 180 grados, durante 40 minutos o hasta que la superfice este dorada.
-Pasado el tiempo, saca del horno la preparación y déjala reposar durante 5 minutos.
-Sirve y ÑAMI.

Resultado
Una preparación suave con un sabor tremendamente exótico.

Dato: esta preparación la serví con papas doradas y ensalda de tomate y albahaca. Dos sabores que se mezclan muy bien con el del gratín.

martes, 23 de noviembre de 2010

Pastel Huma

Cocinado por Huma el martes, noviembre 23, 2010 0 cucharadas
Si, no me aguanté.
En la feria recién están comenzando a vender los choclos nuevos, esos que me fascina comer con mantequilla, pero que no sirven para lo que el domingo recién pasado se me metió en la cabeza (o en la guata, más bien): pastel de choclo. Como soy vegetariana, mi pastel de choclo es vegetariano.
Cuando comienza el calor, mi cuerpo, mecánicamente, busca los sabores del verano. Así, ya he disfrutado del vino con frutillas, del ponche de chirimoya, guindas y hasta duraznos. Es que vaya que me gusta el verano, sus sabores, sensaciones, colores. Y el verano es para mi, además de la estación con las frutas más ricas, la época del choclo.
Soy fanática del choclo, me gusta todo lo que se pueda hacer con él. Y, como dije, la simpleza de un choclo nuevo con mantequilla, comerlo con la mano, quedar con los dientes llenos de maíz, compartir una mesa a puras masticadas, me hace feliz.
Y cuando ya los choclos pasan de “nuevos” a “humeros” es cuando el verano llega con el ritual del choclo, en el que participa toda la familia. Recuerdo estar sentada con mi abuela y mi bisabuela en el patio de la casa de Recoleta, mirando como picaban, molían, deshilachaban, juntaban las hojas, escuchaban radio. Yo jugaba con los pelitos del choclo y escuchaba sus historias. Esas historias que se materializaban en unas humas sabrosas, en un pastel amarillo como el sol, en un plato de granados que hacían transpirar y sonreír.
El domingo hizo mucho calor y desperté con las ganas de hacer una fiesta. Y esa fiesta fue mi pastel de choclo vegetariano, hecho en esta ocasión con la pasta de choclo que venden en el supermercado.
Acá la receta para comenzar a celebrar el tiempo de los choclos.

Pastel de choclo vegetariano.
Para 4 pocillos de greda, tamaño mediano.


Ingredientes.
1 kilo 300 gramos de pasta de choclo (si es la época, lo mismo pero de choclos humeros).
1 cebolla mediana, en cubitos.
3 dientes de ajo, picados finamente.
1 bandeja de champiñones, picados y en cubitos.
1 zapallo italiano (sin la pulpa), en cubitos.
1 berenjena (sin la pulpa) en cubitos.
½ rocoto, picado finamente (opcional).
2 huevos duros (cortados en 4 partes cada uno).
8 aceitunas.
Sal, merkén y ají de color.

Preparación
-Prepara la pasta de choclo tal como se indica en su envase.
-Fríe la cebolla con el ajo hasta que la cebolla esté transparente, aliña con ají de color.
-Incorpora el zapallito italiano y la berenjena, cocina por 5 minutos.
-Agrega los champiñones y el rocoto y cocina por 5 minutos más.
-Retira del fuego y aliña con sal y merkén.
-En los pocillos de greda reparte equitativamente el pino vegetariano, coloca dos aceitunas y dos cortes de huevo.
-Agrega la pasta de choclo, espolvorea con queso rallado y al horno hasta que la corteza este dorada.
-¡Servir!

Resultado
Un pastel de choclo que no tiene nada que envidiarle al otro, de sabores suaves, contundente y que deja lista para la siesta.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ñami Rapidín: Reineta pituca

Cocinado por Huma el jueves, noviembre 04, 2010 0 cucharadas
¿Qué se necesita?
Filetes de reineta, salsa de soya, jengibre a gusto, mantequilla, alcaparras, aceite de oliva, pimienta de canelo (o pimienta negra).

¿Cómo se hace?
Se macera la reineta en soya y jengibre rallado, por una hora, dentro del refrigerador.
Pasada la hora, en un sartén se derrite una cucharada de mantequilla por dos filetes de reineta, se le pone un chorrito de oliva (para que la mantequilla no se queme) y las alcaparras. Se cocina por un par de minutos. Luego, se incorpora la reineta con el líquido de la maceración. Se cocina unos 3 minutos por lados. Para finalizar, se aliña con la pimienta.

Agradecimientos: A Vinotinto por su receta.

martes, 26 de octubre de 2010

Pollo amistoso

Cocinado por Huma el martes, octubre 26, 2010 0 cucharadas

Esto de que “nos pilla la vida” también le sucede a los gatos. Aunque ustedes no lo crean, me estreso, me falta el tiempo y tengo las típicas preocupaciones cotidianas de toda fémina que haya dejado el hogar de sus progenitores. Y eso, a ver si alguien me contradice, nunca es fácil.
Pero hoy, y agendado para el resto de los días, hago un hueco en mi abultada agenda (para nada social, sólo doméstica y profesional) para dos cosas: darles una receta y hablar sobre Rockerita, una de mis mejores amigas y que vino a almorzar hace unos días.
Yo conocí a Rockerita en un techo de la comuna de Ñuñoa. Interesada en el mundo de las letras, mitos griegos y fonemas, me metí en los jardines de Campus Oriente a escuchar como esos gesticuladores profesores abrían la mente con nombres nuevos y emociones desconocidas.
Ahí, en una de estas circunstancias, apareció Rockerita contándome una cabeza de pescado tan grande que si yo no hubiera estado tan loca, de seguro hubiese huído sin querer verla jamás.
Pero mi condición espiritual (que se mantiene, por algo seguimos siendo amigas) hizo que no sólo la escuchara, sino que me riera y quisiera estar con ella todos los días que siguieron, hasta el día de hoy.
A Rockerita la adoro. Ella me entiende, me aconseja, me calma y, por sobre todo, me divierte. Cuando estamos juntas nos reímos más que hablamos, cantamos más que pensamos y disfrutamos más que cualquier otra cosa que se pueda hacer con una amiga. Si existe el alma, definitivamente ella es mi amiga del alma, incondicional y testigo de todos mis más absurdos procesos.
¡¡Rockerita, te quiero tanto!!
Y es a ella que le cociné algo rico a la hora de almuerzo de un día feriado. Comimos, bebimos, escuchamos música y arreglamos el mundo a nuestra imagen y semejanza.
Para ese día, quería hacer algo especial pero sencillo, con los ingredientes que tenía en casa: pollo, panko (pan rallado japonés), espárragos, papas y zanahoria.
Así fue como hice un rico “Pollo macerado en sillao y jengibre, apanado en panko y acompañado de puré de papas y zanahoria. Guarnición: espárragos asados”. Lo llamaré “Pollo Rockerito” para acortar el nombre y dedicarle el plato a mi amiga.
Este plato es exquisito porque combina equilibradamente los sabores y las texturas. El pollo, crujiente y más grasoso, se suaviza con el puré de sabor dulzón. Los espárragos no sólo otorgan color sino que también refrescan las papilas gustativas para seguir disfrutando del plato.
A Rockerita le gustó mucho, se repitió y se fue al recital de RATM feliz de la vida.
¡Disfruten ustedes también!

Pollo Rockerito
4 platos

Ingredientes:
4 filetes grandes de pechuga de pollo deshuesada.
Panko. (si no tienes panko, puede ser pan rallado. Pero el panko es más sabroso)
2 huevos.
Harina.
20 espárragos.

Puré de papas y zanahorias:
½ kilo de papas.
½ kilo de zanahorias.
1 cucharada de mantequilla.
Leche.
Nuez moscada.
Hojas de laurel.

Para el macerado:
1 taza de sillao o salsa de soya.
3 ajos picados finamente.
1 cucharadita de jengibre fresco, rallado.

Preparación:

-Lavar y secar muy bien las pechugas de pollo, quitándoles el exceso de grasa. Reservar.
-En un recipiente profundo, mezclar el sillao o soya, con el ajo y jengibre. Agregar las pechugas de pollo, tapar el recipiente con alusa plas, meter al refrigerador y dejar reposar una hora como mínimo. Mientras más repose, mejor.
-Para el puré, cocer las papas junto con las zanahorias en una olla con abundante agua fría, sal a gusto y hojas de laurel. Una vez que estén blandos ambos vegetales, colarlos y molerlos con el pisa papas, agregando la mantequilla y leche, hasta obtener un puré compacto y suave. Aliñar con nuez moscada.
-Cocer (idealmente en olla de bambú para aprovechar la cocción de las papas) los espárragos hasta que estén al dente. Una vez listos, colocar en la lata del horno, previamente engrasada, agregando trocitos de mantequilla sobre ellos. Asar a fuego medio por 10 minutos aproximadamente.
-Ya macerado el pollo, sacar del refrigerador y preparar el apanado. En un plato se baten dos huevos, en otro se coloca suficiente panko (le doy más sabor colocando romero) y en otro la misma cantidad de harina. Se calienta el aceite de oliva en un sartén.
-Se pasa la pechuga por el huevo, luego por la harina, de nuevo por huevo y finalmente por panko, procurando que quede completamente revestido de él. Así, con todas las pechugas.
-Se colocan en el aceite caliente, a fuego lento, hasta que estén doradas y cocidas. Esto es como cinco minutos por lado.
-Cuando todo esté listo, se disponen las preparaciones en el plato y ¡Voilà!

Resultado:
Un feriado rico, divertido, suave y económico.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Queque y Amor

Cocinado por Huma el miércoles, agosto 18, 2010 0 cucharadas

Confieso que soy pésima para lo dulce. Ya sea a la hora de cocinarlo y comerlo. Soy una gata salada.

Sin embargo, hay algo que me gusta mucho, sobre todo en estos días de invierno. Es algo cuyo proceso es rico de principio a fin y que, desde mi punto de vista, simboliza amor. ¿Por qué? Porque cocinarlo es como traer del pasado la imagen de mi madre haciéndolo, recordar el perfume que inundaba a la casa, rememorar las colaciones. Incluso, recordar el robo hormiga del que era víctima esta preparación. Me refiero al queque.

Para mí, el queque es amor. Regalar un queque, compartir un queque, cocinar el queque. Cada vez que hago uno, una pequeña fiesta se forma en mi corazón. Mientras bato y, sobre todo, mientras se hornea y el olorcito comienza a hablar por sí solo.

El queque que les presento ahora es mi favorito de todos pues no es extremadamente dulce, pero sí muy esponjoso y delicioso. Es mi famoso queque de zanahoria y jengibre.

Es simple, rico y un postre muy original si se come tibio, acompañado de una bolita de helado de vainilla.

Como sea, es bienvenido donde se le lleve. Yo lo hice en moldes con forma de corazón, logrando que Vinotinto arreglara una lámpara que llevaba mucho tiempo sin funcionar.

Como ven, un verdadero queque del amor.

Les dejo acá la receta para que la compartan con sus seres amados.


Queque de zanahoria y jengibre o Queque del amor


Ingredientes

-2 huevos.

-½ taza de aceite vegetal.

-1 taza de azúcar.

-1 taza de harina.

-1 cdta. de bicarbonato.

-1 cdta. de polvos de hornear.

-1 cdta. de canela en polvo.

-1 cdta de jengibre en polvo o rallado.

-½ cdta. de pimienta recién molida.

-1 taza de zanahoria rallada.

Preparación

-Precalentar el horno.

-Batir los huevos con el aceite.

-Incorporar todos los ingredientes secos (azúcar, harina, bicarbonato, polvos de hornear, canela, jengibre y pimienta). Mezclar.

-Añadir a este batido la zanahoria rallada. Mezclar bien e incorporar un pequeño chorrito de leche para hacer más ligero el batido.

-Colocar en moldecitos enmantequillados (o en molde grande, también) y llevar al horno durante 45 minutos. 30 minutos a 180 grados, llama central y 15 minutos a 200 con llama envolvente.

-Una vez transcurrido el tiempo, dejar reposar en el horno apagado por 20 minutos. Luego sacar y servir.


Resultado:

¡¡Puro amor!!


Tips: al momento de incorporar la zanahoria, también se le puede adicionar nueces molidas o piñones picados. Un plus para el sabor.

domingo, 15 de agosto de 2010

Las Hamburguesas de Vinotinto

Cocinado por Huma el domingo, agosto 15, 2010 0 cucharadas

Hoy ha sido un domingo invernal de esos ricos y privilegiados. Domingo de comer cosas ricas y, porsupuesto, cocinarlas.

La verdad, a mi el invierno no me gusta para nada; lo paso mal, me enfermo, sólo quiero estar acurrucada en mi cama esperando que llegue la primavera. Pero bueno, si hay algo por lo que me puede llegar a agradar es lo que se genera cocinando: calorcito, mejillas sonrosadas y un hogar perfumado. El invierno, en ese sentido, reúne a la gente en torno a lo cálido de una rica preparación.

Este domingo 15 de agosto, además, es el cumpleaños de mi adorada amiga Jirafita, una gata larga y bonita que vive en Francia, come quesos y crêpes. ¡¡Feliz cumpleaños amiga!!

Hoy fue el día de Vinotinto y sus maravillosas hamburguesas. Son perfectas, sabrosas y del tamaño justo. Para comerlas con el acompañamiento que ustedes quieran, al almuerzo, once o cena. Nosotros las hicimos al almuerzo como emparedado. Usamos pan pita porque es más liviana y no se apodera del sabor de los ingredientes. Además, hicimos papitas parmentier, nuestra más adorada manera de comer las papas fritas.

Dejo con ustedes la receta de la “Hamburguesa Vinotinto”. Disfrútenla y no olviden regalonear después de comerla.

Hamburguesas Vinotinto

4 deliciosas hamburguesas.

Ingredientes

-¼ de carne molida 7% de grasa (debe tener un poco de grasa porque las hace más sabrosas, pero pueden usar la con menos grasa si así lo prefieren).

-1 huevo.

-½ cebolla mediana, picada muy pero muy finamente y secada con papel absorvente (2 ó 3 veces, para quitarle la mayor cantidad de agua).

-Aliños: sal y comino entero.

Preparación

-Se pone la carne en un bowl y se mezcla con el huevo, la cebolla y los aliños.

-Se divide la mezcla en 4 porciones. Se pone harina en un plato, se coloca la porción de mezcla de carne y se forma una bolita enharinada. Sólo se usa la harina para sellar la mezcla y darle forma a la hamburguesa.

-Se coloca un poco de aceite en un sartén, se calienta y se fríen las hamburguesas hasta que estén doradas por fuera. Esto ese hace a fuego fuerte y contando 5 minutos por lado, aproximadamente.

-Se sacan del sartén, se estilan en papel absorvente y se sirven.

Resultado

Unas hamburguesas sabrosas, compactas y calientitas. Para acompañar con ensaladas o comerla como emparedado.

¿Qué son las papitas parmentier?

Son papas cortadas en cubos pequeños, que luego se fríen. O sea, son papas fritas cuadradas.

domingo, 8 de agosto de 2010

Pizza, Picsa, Pipza, Pipi...

Cocinado por Huma el domingo, agosto 08, 2010 1 cucharadas

En este minuto el sol ilumina tan hermosamente que una debe sentirse, por lo menos, dichosa de poder ver algo así. La cordillera resplandece con un brillo lleno de vitalidad, un reflejo romántico de que, a pesar del frío, el invierno otorga paisajes sublimes.
Como buen domingo, hay que terminar la semana comiendo rico, desprejuiciado y relajado. También, como es fin de semana, algo rápido y que no sea tan caro.
¿Lo mejor? PIZZA.La pizza es maravillosa. Sólo necesita queso y ya está.
Soy una gata que ama las pizzas de pocos ingredientes para que los sabores destaquen ente sí. Por eso, mi pizza ideal es la misma de Kevin de “Home Alone”: sólo queso.
Pero como Vinotinto es exigente, hay que adornarla.
Pero en la libertad está el placer así que esta masa es para que la rellenen con lo que quieran porque es ¡¡¡Domingo de felicidad!!!

Masa de pizza

Para dos latas.

Calculando una lata normal de cocina no eléctrica.

Ingredientes.

-3 tazas de harina.

-2 cucharadas de levadura instantánea (lefersa uso yo).

-4 cucharadas de aceite de oliva (o materia de grasa: aceite vegetal, mantequilla o manteca).

-1 huevo (si es para una sola lata, el mismo huevo. Si duplican las pizzas, dupliquen el huevo).

-1/2 taza de leche tibia.

-1/2 taza de agua tibia.

-Orégano, merkén.


Preparación

-Calentar la leche y el agua.

-Si usan manteca o mantequilla, derretirla.

-Cernir la harina y mezclar con los ingredientes secos. Hacer un volcán e introducir el huevo. Mezclar.

-Añadir la taza de mezcla de leche con agua, poco a poco, para ir manejando la humedad de la masa. Este detalle es importante porque puede ser que el huevo era más o menos grande, y por ende se agrega más o menos agua. Acá hay que se perceptivos, si la masa necesita más agua, la pedirá. Por lo pronto, agreguen el líquido de a poco.

-Comiencen a mezclar en el recipiente hasta que esté todo compacto.

-Trabajar en la mesada hasta que la masa quede homogénea y elástica. Engrasar la lata del horno.

-Dividir la masa en dos y uslerear cada porción hasta que quede del tamaño de la lata.

-Pincelear con salsa de tomate (no mucha para que no se humedezca) y llevar al horno (engrasado) por 10 minutos. Cinco a fuego medio alto, 5 a lateral bajo.

-Rellenar con lo que quieras.


Consejos

-El amasado no supera los diez minutos, pero es importante amasar con fuerza, cachetear a la masa ( con rabia, fuerza y pasión) y humectarla de vez en cuando, con la mezcla de leche y agua.

-Pasado el tiempo de cocción, girarla para que se siga cociendo bien.

-Cocer, en la última cocción (con los ingredientes) a fuego bajo.

-Es más caro, pero el Mozzarella Colun queda EXCELENTE en las pizzas.


Resultado

Puro placer.


jueves, 5 de agosto de 2010

Pimentón, tón, tón

Cocinado por Huma el jueves, agosto 05, 2010 2 cucharadas
Asar pimentones es entretenido. El proceso requiere atención y la cocina se va inundando, lentamente, del perfume del pimentón. Que a mí, personalmente, me encanta.
¿Para qué sirve un pimentón asado? Pues bien, de partida sirve para que se lo coman los mañosos a los que no les gusta el pimentón crudo. Así que es una buena manera de introducirlo en las preparaciones. Además, el sabor que adquiere es tan rico que sus usos son muchos: en pizzas, salsas, emparedados, pastas para untar y, también, para guardar en conserva con aceite de oliva. Se dejan unos meses reposando en un frasco con aceite y después....¡una maravilla para comer con baguette y ajo!
Esta receta me la enseñó mi hermano Lolo y ahora yo, con todo el amor y amistad de gata en el mes de agosto, la comparto con ustedes.

Pimentón asado

Para asar, lo mejor es usar el pimentón grandote (verde, rojo o amarillo. Recomiendo el rojo), pero también se pueden asar los chicos. La cosa es así:
se lava el pimentón, se seca con papel absorvente y se pone sobre el quemador encendido de la cocina, directamente al fuego. La piel del pimentón se va colocando negra y hay que ir cambiándolo de posición, ayudándose con una pinza. Hacer este proceso hasta que el pimentón esté completamente negro. Cuando esto suceda, se retira del fuego y se guarda en una bolsa de plástico, que se anuda bien. Este proceso se hace para que el pimentón sude y sea más fácil retirar la piel.
Se deja en la bolsa durante 10 minutos y, pasado el tiempo, se retira de ella y, bajo el chorro de agua, se va sacando la piel, que sale muy fácilmente.
Secar con papel absorvente y darle el mejor uso posible.

lunes, 2 de agosto de 2010

Chifa de mi ♥

Cocinado por Huma el lunes, agosto 02, 2010 2 cucharadas

No hay duda de que la gastronomía peruana es una de las cocinas más maravillosas del mundo. Y esto no es una opinión personal sino que un dato estadístico. De partida, es el país que tiene mayor número de platos típicos: 491, lo que la hace participar de un selecto grupo de cocinas internacionales conformado por la francesa, china e india.

Además, la particularidad de la cocina peruana radica en su armoniosa mezcla de culturas, todas que encontraron en Perú un muy buen lugar para vivir.

Sin embargo, es la introducción de la cocina asiática (más específicamente china cantonesa y japonesa) ocurrida en el siglo XIX, la que le otorgó una personalidad ya más definida. Esta personalidad, a mi modo de ver, está representada en el modo de cocinar más que en la identidad de los platos, pues la cocina peruana es una cocina autóctona, que utiliza sus productos de manera fiel y armoniosa.

¿Cuál podría ser el ingrediente estrella de la gastronomía del Perú? Indudablemente el ají, en sus más variados usos y tipos. Sigue al ají, la papa (que en Perú hay más de 2500 variedades), el maíz y, por supuesto, el pescado. Todos estos, acompañados del arroz, que es otro alimento que fue introducido fuertemente en la cocina peruana.

El atractivo de la cocina peruana es ese: la fusión armoniosa y el respeto por su propia identidad. Ninguna cultura gastronómica extranjera ha suplantado a la identidad gastronómica peruana, pues ésta ha respetado su historia, su ser indígena, su identidad como pueblo Latinoamericano. Esto hace que al probar un plato peruano, una cierre los ojos y sea capaz de sentir en ese sabor, la historia de su pueblo, el amor por la tierra y el respeto por los orígenes. Todo un ejemplo a seguir.

Y bueno, el plato que les presento ahora es uno de mis favoritos, por su simplicidad, economía y fusión maravillosa de dos culturas: la peruana y la china cantonesa.

No hay que olvidar que los asiáticos fueron introducidos en Perú como esclavos que se comprometían a trabajar durante ocho años en una hacienda para luego, transcurrido ese tiempo, quedar libres. Es en esta situación de libertad en donde los chinos (llamados culies por los peruanos) se instalan en diferentes pueblos con negocios de comida. Y es en este momento en donde se produce la conocida mezcla entre la cocina china y peruana, denominada comida chifa.

El arroz chaufa es, sin duda, uno de estos platos simbólicos de la cocina chifa. En él podemos ver la mezcla de ingredientes orientales y peruanos y, sobre todo podemos visualizar un momento histórico: el de la esclavitud china y su necesidad de alimentarse. Posiblemente, este plato comenzó siendo la mezcla de sobras de comida, sofisticándose con el paso del tiempo.

Sea como sea la historia, el Chaufa de Pollo es un excelente plato para un día lunes. Así que vamos con la receta.

Arroz Chaufa

4 grandes y calientitos platos.


Ingredientes

-4 dientes de ajo, muy picados.

-1 pimentón rojo y grande, picado en cubitos.

-1 cucharada de jengibre, picado finamente.

-4 ajíes amarillos, picados finamente (la cantidad de ají puede variar, dependiendo de cuán picante quieres que sea el plato. Importante señalar que el “ají amarillo” de los peruanos, es de color naranja).

-1 ají rocoto, sin semilla, picado finamente.

-1 pechuga de pollo grande, cocida y cortada en cubos pequeños.

-2 tazas de arroz cocido.

-4 cebollines picados finamente, incluyendo la parte verde más tierna.

-Sillao. (soya peruana. Se puede hacer con soya típica pero el sillao tiene otro sabor y textura)

-1 tortilla de huevo, picada en cubitos.

Para la tortilla de huevos.

-4 huevos.

-1 chorrito de sillao.

-sal, pimienta, merkén.

-2 cucharadas de leche.

Se mezclan todos los ingredientes, se bate con el espumadero y luego se pasa la mezcla a un sartén con aceite previamente calentado. Se cocina lado a lado, a fuego suave, hasta que el huevo cuaje.

Preparación.

-Freír el pollo hasta dorarlo. Reservar.

-En un wok colocar un buen chorro de aceite vegetal y calentar. En él, freír durante cinco minutos el ajo, ají amarillo, el rocoto y jengibre. Agregar el pimentón y seguir friendo hasta que este cambie de color. (se pone más opaco). Agregar media taza de sillao, mezclar.

-Añadir el pollo, mezclar. Luego, se agrega la tortilla de huevo y otro poco más de sillao. Mezclar bien.

-Adicionar el arroz, un último chorro de sillao y mezclar todo muy bien. Apagar el fuego y añadir el cebollín. Servir inmediatamente.

Resultado.

Un plato rápido, de sabores definidos, picante y que deja el corazón más que contento.

miércoles, 23 de junio de 2010

Té chai para tomar echado

Cocinado por Huma el miércoles, junio 23, 2010 1 cucharadas

Un día como este amerita muchas cosas, pero todas que entreguen calor y den paso a la contemplación. Fue así como quise ser alquimista y preparar uno de mis tés favoritos de los tés del mundo: el té chai.
Como todas las cosas gastronómicas que provienen de la India, el té chai es delicioso, evocador, especial y único. El té se introdujo en la India como una forma de contrarestar el monopolio de ese nicho ejercido por la China. Esta noble hoja, sumada a la enorme cantidad de especias de la zona hindú, hizo que naciera el té chai, con muchas variantes, dependiendo de la zona geográfica en donde se prepare. Así, en unas lo preparan con anís, en otras con pimienta de cayena, y bueno, innumerables variables que potencian aún más el sabor de la hoja de té. Demás está decir lo saludable que es.
Prepararlo en casa me transforma en una especie de alquimista: lentamente voy colocando las especias en una cacerola, pausadamente el agua comienza a hervir y la casa se va llenando de un vapor oloroso que hace que un pedazo de la India entre y se apodere del espacio.
Yo, miro por la ventana y veo la lluvia caer, las hojas temblar, los perros esconderse en los aleros de los edificio y saboreo mi té chai, mi magia, mi India.

Té Chai para echarse.

Ingredientes


-6 tazas de agua.
-8 vainas de cardamomo.
-3 palitos de canela.
-3 estrellas de anís.
-12 semillas de pimienta de cayena.
-8 clavos de olor.
-4 cucharadas de té negro.

Preparación

-Colocar el agua en una cacerola y agregarle todas las especias. Dejar hervir por 10 minutos (mientras más hierva, más sabor adquiere).
-Pasado el tiempo, agregar el té y dejar reposar, a fuego lento, otros 10 minutos.

Resultado

Un té de sabor potente pero suave. El anís cosquillea en la punta de la lengua, mientras las mejillas se van colocando coloradas con el calorcito. Beberlo echada, mirando la lluvia caer, hace de este té una experiencia inclasificable.

martes, 25 de mayo de 2010

Lentejas bonitas

Cocinado por Huma el martes, mayo 25, 2010 1 cucharadas
Hace tanto pero tanto frío, que en estos últimos días sólo he podido estar enrollada y acurrucada en mi cojín de lana. Casi casi metiéndome dentro de la estufa.
¡Yo soy una gata de sol, pues!
Bueno, tratando de buscar lo calientito es que el domingo cociné lentejas. Comencé a pensar en las recetas de guiso de lentejas que circulan por las cabezas de las abuelitas y madres de Chile y, la verdad, ninguna me pareció novedosa. Respetando el saber antiguo, quise “modernizar” el asunto, sin utilizar el acompañamiento característico de esta legumbre: el arroz.
Y después me pregunté por el significado que la lenteja tendría en otras cocinas del mundo. Y bueno, de partida se cosecha en muchas partes del globo terráqueo por su adaptabilidad. Incluso puede encontrarse como planta silvestre. El origen, pues no está claro, aunque se sitúa en el Medio Oriente (lo que no me sorprende, por la cantidad de ricas recetas con lentejas que hay en ese sector). Lo que sí es muy cierto, es que la lenteja es vieja. Pero vieja. Es uno de los alimentos cultivados más antiguos, con nueve mil años de antigüedad. Imaginen que los restos más antiguos de su cultivo datan del 6600 A.C y fueron encontrados en Israel. ¡¡6600 A.C!! Lo que me hace imaginar a las familias unidas en torno a un plato de lentejas tal como lo hacemos ahora. Es un alimento que ha resistido el paso del tiempo, los cambios climáticos y la erosión del suelo. Es decir, no sólo es altamente nutritivo sino que ¡muy fuerte!

De todas maneras su uso desde la antigüedad no me extraña pues su alto valor proteico hace que sea un alimento que entrega resistencia y fuerza. Los egipcios, por ejemplo, la usaron mucho para alimentar a los esclavos que construían las pirámides. También las lentejas alimentaron a griegos y romanos. Soy capaz de imaginarme a Sócrates comiendo lentejas, y a Ulíses engullendo un gran plato antes de seguir con las aventuras de su Odisea.

Vaya, qué lindas las lentejas.

Personalmente, me gustan las lentejas pequeñas y en ensalada. Pero, como dije, el frío me hizo inventar las “Lentejas Bonitas” cuya receta les dejo acá.

Disfruten el sabor histórico de las lentejas.


Lentejas Bonitas
4 platos calientitos.


Ingredientes.

1 ½ tazas de lentejas.
½ cebolla mediana, cortada en cubitos.
2 dientes de ajo picados finamente.
½ pimentón rojo cortado en cubitos.
1 zanahoria grande, cortada en cubitos.
½ zapallo italiano, sin la pulpa y cortado en cubitos.
200 gramos de calabaza o zapallo camote, cortado en cubitos.
Ají de color, pimienta, orégano y merkén.
1 cucharada de Maicena.
Fondos de alcachofa salteados para acompañar.


Preparación.

-Se dejan remojando las lentejas toda la noche. Escurrir el agua y reservarlas.

-En una cacerola, freír la cebolla y el ajo hasta que se pongan rubios. Agregar el pimentón, seguir cocinando hasta que cambie levemente de color. Agregar la zanahoria y el zapallo italiano. Saltear por 5 minutos más. Agregar la calabaza.

-Revolver unos minutos más, aliñar, agregar las lentejas y cubrir con agua a ras de las legumbres.

-Dejar cocinando a fuego alto, tapada y hasta que hierva.

-Una vez que comience la ebullición, bajar el fuego y cocinar hasta que las lentejas estén blanditas. A mi me gustan al dente, por eso el tiempo de cocción es variable dependiendo del gusto.

-Una vez listas, disolver una cucharada de Maicena en menos de media taza de agua fría, incorporarla a las lentejas y revolver. Quedarán espesas y con más cuerpo.

-Cortar los fondos de alcachofa en cubitos y saltearlos en un chorrito de aceite de oliva. Aliñar con merkén y un poco de sal.

-Servir con queso parmesano.


Resultado.

Un plato calientito, oloroso y de sabor suave. Lo bueno de hacerlo sin arroz es que queda liviano y fácil de digerir. La zanahoria y la calabaza le dan un toque dulzón muy atractivo y los fondos de alcachofa son un muy buen acompañamiento. ¡No quedó ninguna lenteja en la cacerola!

jueves, 20 de mayo de 2010

¡Bocato di cardenale!

Cocinado por Huma el jueves, mayo 20, 2010 0 cucharadas

Y fuimos a comer donde Lolo y Lili, nuestro amiguitos que gozan cocinando. Y vaya que lo hacen bien.

Esta vez cocinó Lolo y, la verdad, fue un placer. Que los amigos a una la inviten a comer es demasiado agradable. Empezando porque me quedo sentada en el sillón bebiendo algo rico, después porque como algo delicioso y, para finalizar, quedo con la guatita llena y el corazón contento sin tener que lavar platos, barrer migas y ordenar la cocina.

Lolo esta vez nos deleitó con pasta. Yo amo la pasta, podría comer todos los días pasta porque es rica, fácil de hacer y con cualquier cosa queda bien. Mi amiga Anelys me enseñó a comerla con ajo, oliva y ají cacho de cabra. A mi me gusta con oliva y orégano. A mi madrecita santa con boloñesa y así, un sinfín de múltiples modos de prepararla. Pero, eso sí, siempre al dente. Por eso cuando la cocino lo hago con reloj en mano.
Y esta pasta que cocinó Lolo, ¡uf! Para chuparse los bigotes y quedar ronroneando por muchas horas. Les dejó acá la receta de estos fetuccinis que, como diría mi papito, quedaron ¡Bocato di cardenale!

Fetuccinis en salsa de tomates frescos

4 felices personas pueden gozar con esto.


Ingredientes

Pasta

1 paquete de nidos de fetuccini.

Salsa

4 tomates maduros.
1 cebolla morada.
1 diente de ajo chilote (sino del ajo común y corriente).
2 pimentones rojos, asados.
2 tazas de vino blanco.
1/2 paquete de albahaca (Lolo muele la albahaca con oliva en la minipimer y después la congela en cubeteras, ¡excelente idea!).
1/8 aceitunas negras.
1 bandeja champiñones (opcional).

Preparación

-Asar los pimentones en el quemador de la cocina, una vez que están completamente negros ponerlos en una bolsa de plástico y cerrar por 10 minutos para que transpiren. Transcurrido ese tiempo, sacarlos y ponerlos sobre el chorro de agua helada para sacar su piel, pasarlos por papel absorbente para reducir el exceso de agua, ponerlos en la minipimer con un poco de vinagre, oliva, ajo, sal y pimienta hasta formar una pasta. Reservar.

-Blanquear los tomates (esto es para pelarlos sin que se rompan), hacerles una cruz en un extremo y ponerlos en agua hirviendo por 45 segundos, sacarlos y ponerlos en un bol de agua fría con hielo, sacarles la piel, eliminar las pepas, cortarlos en cuartos y sacarles la dureza blanca.

-Picar la cebolla en cuadritos, hacer lo mismo con el ajo.

-En un sartén poner aceite de oliva, incorporar el ajo y la cebolla, saltear, agregar un poco de azúcar y cuando la cebolla comience a ponerse transparente, incorporar los tomates y el vino. Tapar, cocinar por 15 minutos y después triturar los tomates con una cuchara de palo. Incorporar la albahaca.

-Filetear los champiñones y picar las aceitunas hasta que tome textura de pasta. Incorporarlos a la salsa junto con la salsa de pimentones.

- Rectificar la salsa con sal y pimienta si fuera necesario.

- Dejar reposar a fuego lento sobre tostador, y poner a cocer la pasta.

-Una vez cocida la pasta, escurrir y servir. Sobre la salsa poner rúcula picada y parmesano recién rallado.

Resultado

Un plato sabrosísimo y nada de pesado. El tomate con la rúcula picada fue todo un descubrimiento para mi. El aroma del pimentón asado y el sabor de las aceitunas se mezclan perfectamente, potenciándose. La pasta se siente y se saborea.
Ideal para una noche de otoño, amistosa y sonriente.

viernes, 14 de mayo de 2010

Calabaza, calabaza ¡Qué rico estar en casa!

Cocinado por Huma el viernes, mayo 14, 2010 4 cucharadas

Maravilloso día para una crema de zapallo.

Soy sopera. Completamente. En invierno y verano me gusta tomar sopas y sentir esa calidez que le es propia. En verano, amo la cazuela con choclo. En invierno, la carbonada y mi fabulosa crema de zapallo-zanahoria.

Lo mejor, mientras cocinas colocar un buen disco, servirse una copita de vino e ir cortando, salteando, oliendo y probando.

Dejo con ustedes a una de mis preparaciones estrella.


Crema de zapallo-zanahoria con piñones y tostinos.


Ingredientes para 4 felices personas.

Crema

-1 calabaza pequeña (puede ser butternut o unas que venden en el supermercado, que son redonditas y verde oscuro), cortada en cubos.

-4 zanahorias medianas, cortada en rodelas.

-3 dientes de ajo, picados finamente.

-2 puerros cortados a gusto, incluyendo un poco de la parte verde (no el tallo).

-1/2 caja de crema de leche

-Leche para licuar.

-Canela entera, hojas de laurel, sal y nuez moscada.

-Piñones cocidos y picados.


Tostinos

-1 baguette cortado en trozos a lo largo.

-1/4 queso mantecoso, rallado.

-Mezcla de aceite de oliva con merkén.

-Perejil.


Preparación

Crema

-En una cacerola, freír la cebolla y el ajo hasta que cambien de color. Agregar la calabaza y las zanahorias. Cocinar por 3 minutos. Poner agua hasta que tape todo (aproximadamente dos litros), y colocar la canela y las hojas de laurel. Salpimentar. Cocinar en olla tapada hasta que todo esté muy blandito.

-Una vez cocido, se saca lo sólido de la cacerola (eliminándo la canela y el laurel), y se va licuando, utilizando el agua de la cocción. Debe quedar como un puré.

-Se vuelve a poner en una cacerola y se le agrega la crema, la leche y la nuez moscada. La idea de la leche es que vaya diluyendo un poco esta preparación, pero no dejarla muy líquida. La consistencia es la de una crema normal.

-Servir con un tostino en la superficie, piñones picados y perejil.


Tostinos

-Se pincelan los baguettines por un sólo lado con la mezcla de merkén y aceite de oliva.

-Se colocan en el horno precalentado por 5 minutos. Luego, se sacan y se les pone un poco de queso y una hojita de perejil.

-Vuelven al horno hasta que el queso se derrita.


Resultado

La verdad, el resultado de esto es divino. El sabor de la mezcla de la calabaza con la zanahoria es bastante especial. Un dulzor con toque de canela y laurel. La nuez moscada otorga mucho perfume, lo que hace que sea una experiencia en todos los sentidos.

El tostino se va remojando en la crema, adquiriendo una textura exquisita.

Esta crema es para compartir y para que las mejillas se pongan coloradas.

¡Viva el frío, sólo para comer esta crema!

jueves, 13 de mayo de 2010

Quiche Treyolí

Cocinado por Huma el jueves, mayo 13, 2010 2 cucharadas

Este es un plato que no falla con Vinotinto. Y de paso, es una buena manera de alejarlo del vicio de la carne y demostrarle que los vegetales son versátiles y deliciosos.
El quiche es una preparación que proviene de la cocina francesa. Su nombre deriva de Küchen, vocablo de la localidad de Lorena, en el noroeste de Francia. A su vez, este término proviene del alemán Kuchen, que significa pastel.
Y es que eso es un quiche. Un pastel salado.
En la Francia del siglo XVII, el quiche que dio el puntapié inicial para que se cocinaran todos los demás que se conocen fue la clásica Quiche Lorraine, proveniente de, obviamente, Lorena. En una primera instancia, la Quiche Lorraine sólo se rellenaba con crema y huevos, pero evolucionó hasta la que conocemos en la actualidad, hecha a base de crema, queso, tocino y huevos.
Hoy en día, existen muchísimas variantes de quiche, siendo rellenadas a gusto de la persona que la cocina.
Si embargo, debo decir que hay tres ingredientes infaltables en las mías: cebolla, aceitunas y callampas secas. Pueden estar los tres juntos, o sólo uno. Pero siempre cocino con alguno de ellos porque entregan cuerpo, sabor y carácter.
La receta de esta quiche es para un molde grande. Con Vinotinto podemos comer durante dos días, lo que no nos molesta porque la quiche es compatible con muchos acompañamientos: una ensalada verde, papitas doradas, arroz árabe, quínoa, etc.
En resumidas, ¡viva la quiche y su versatilidad!

Ingredientes
para la Quiche Treyolí

Masa

1 ½ taza de harina, sin polvos de hornear.
50 gramos de mantequilla cortada en cubitos.
1 huevo.
Sal, aliños a gusto (yo uso merkén).
Agua para unificar los ingredientes.

Relleno

1 bandeja de champiñones.
2 cebollas medianas, cortadas en pluma.
½ pimentón en julianas finas.
10 aceitunas Azapa cortadas en a lo largo y finas.
Aliños (sal, pimienta, orégano).

Base relleno

2 huevos batidos.
1 cajita de crema de leche.
1 sobre pequeño de queso rallado.

Preparación

Masa

-Unir harina, huevo y aliños. Incorporar la mantequilla y mezclar muy bien.
-Agregar dos cucharadas de agua y unir hasta que la masa esté flexible y esponjosa. No es necesario amasar mucho rato, la masa debe verse lisa, homogénea y blanda.
-Enmantequillar un molde grande y desmontable.
-Uslerear la masa hasta dar con el diámetro del molde y colocarla en éste. Ir ayudándose con los dedos. Pinchar muy bien.
-Colocar en el horno, previamente precalentado, a fuego medio por 15 minutos.
-Una vez cumplido con el tiempo, sacar del horno.

Relleno

-Colocar la cebolla en un sartén con suficiente aceite y freír hasta que estén completamente doradas. -Agregar el pimentón y seguir mezclando durante cinco minutos más. Agregar los champiñones fileteados. Una vez cocinado, apagar el fuego, aliñar, salpimentar y agregar las aceitunas.
-Para la base de relleno se deben batir ligeramente los huevos, incorporar la crema y el queso rallado. Mezclar.
-Se unen las verduras con la base, se mezcla bien y se rellena con esto la masa precocida.

Se cocina por 30 minutos, a fuego medio y calor central.
Como dato, yo respeto el tiempo de cocción pero, de todas maneras, me fijo en el aspecto del quiche. Para mi está listo cuando lo veo cuajado, sólido y dorado en la superficie.
Luego de todo este proceso en donde los aromas inundan el hogar, se sirve acompañado de lo que ustedes quieran. Recomiendo, eso sí, las papitas doradas.

Resultado

Una quiche delicioso, mezcla de verduras que se complementan muy bien, un hogar oloroso a masa cocinada y un (o una) acompañante con una sonrisa de oreja a oreja

viernes, 30 de abril de 2010

Ñoquis caprichosos

Cocinado por Huma el viernes, abril 30, 2010 4 cucharadas

Y bueno. Ayer fue 29, día de ñoquis.

Sé que no es una obligación pero me vino esa obsesión gatuna, como cuando me encariño con un sillón para afilar mis uñas, y lo único que quería era comer ñoquis. Se lo propuse a Vinotinto que, por cierto, ama mis ñoquis.

La cosa es que de repente, ese gato malcriado se fue a comer ñoquis a otro techo, con su compadre Lolito, y yo me quedé tirada en la cama moviendo la cola a ras del cubrecama. ¡Qué rabia! Si lo único que quería era comer ñoquis.

Y bueno, echada en la cama sin siquiera ronronear, pensando en unos ñoquis que cada vez veía más lejanos, me dije, desde lo más profundo de mi capricho: “¿Y? ¿sólo porque ese gato malcriado no está no puedo saborear unos ricos ñoquis?”

Y tan rápido como ese pensamiento, me levanté de la cama y fui directo al refrigerador. Lo abrí y analicé. Luego hice lo mismo con la despensa. Sumando mis dos observaciones me di cuenta que tenía todo lo necesario para saciar mi gula gatuna. Y de un zuácate comencé a cocinar lo que llamé “Ñoquis caprichosos”. Al ritmo de Ted Heath and his Music, me puse a preparar la receta que les dejo acá. Sin antes decir que no hay nada más agradable que calmar un capricho.


Ñoquis Caprichosos con salsa de tomate y aceituna.

(2 grandes platos)


Ingredientes

Para los ñoquis caprichosos:

4 papas medianas.

1 huevo.

1 taza de harina.

sal, nuez moscada.


Para la salsa:

2 tomates medianos, sin pepas.

½ zapallito italiano.

½ cebolla mediana, cortada en cubitos.

½ pimentón rojo, cortado en cubitos.

3 dientes de ajos, finamente picados.

10 aceitunas fileteadas.

pimienta, merkén, hojas de laurel.


Preparación

Ñoquis caprichosos


  • En una olla con agua fría poner a cocer las papas con cáscara. Se cuecen hasta que las papas estén tiernas, esto es cuando se entierra fácilmente el cuchillo hasta el centro.

  • Una vez cocidas, se sacan de la olla, se pelan y se muelen con el pisapapas.

  • Ya molidas, se le agrega el huevo y los aliños. Mezclar hasta unir muy bien estos ingredientes.

  • Luego, se le va agregando lentamente la harina, hasta formar una masa homogénea. La masa se pega a los dedos, es normal. No hay que echarle más harina porque sino los ñoquis quedan duros y con sabor a harina.

  • Ya mezclado todo, se pone sobre el mesón de cocina y se amasa sólo hasta mezclar muy bien todos los ingredientes. En este proceso, es necesario ir espolvoreando harina para que la masa no se pegue ni al mesón ni a los dedos.

  • Una vez lista, se toma una porción del porte de una pelota de ping pong y, siempre con harina en las manos, se forma un rollo largo y de un centímetro de espesor. Se cortan los ñoquis de tres centímetros y, con la ayuda de las palmas de las manos, se forma una bolita que se aplasta levemente. Estas bolitas se van dejando sobre una superficie enharinada para que no se peguen unas con otras.

  • Se repite este proceso hasta terminar con toda la masa.

  • Colocar suficiente agua en una olla y, cuando comience a hervir, agregar sal y comenzar, poco a poco, a echar los ñoquis, con ayuda de una espumadera.

  • Cuando comiencen a subir a la superficie, significa que están listos. Sacar y servir, inmediatamente, acompañados de la salsa.


Salsa de tomates y aceitunas


  • Pelar los tomates, quitarle las pepas y picarlosen cubos.

  • Picar en cubos el zapallito italiano.

  • Poner los tomates y el zapallito italiano en la mini pimer, con un poco de aceite de oliva, y triturar.

  • Freír la cebolla y el ajo hasta que estén dorados. Agregar el pimetón y seguir friendo hasta que éste cambie de color.

  • Agregar a este sofrito el puré de tomates y mezclar. Cuando comience a hervir, agregar el laurel, la pimienta recién molida, el merkén y el orégano. Mezclar.

  • Dejar la salsa a fuego lento, revolviendo de vez en cuando, durante cinco minutos. Agregar las aceitunas.

  • Cocinar hasta que el liquido se evapore.


Resultado final

Un plato de ñoquis caprichosos y caseros deliciosos, acompañados de una salsa liviana, especial para acompañar una pasta como el ñoqui, que es contundente. Sumado a esto, el capricho calmado y el corazón contento.





martes, 27 de abril de 2010

El huevo

Cocinado por Huma el martes, abril 27, 2010 0 cucharadas




A mi, definitivamente, el huevo me parece adorable. Es un alimento maleable, que sirve para muchas preparaciones y, por ende, se adapta a los gustos de las personas. Tengo una amiga que detesta el huevo revuelto pero lo ama si está preparado a la copa. Mi abuela lo prefiere duro y yo, personalmente, también me inclino por el huevo a la copa.

Pero sea como sea que esté preparado, el huevo es un alimento del que se dicen muchas cosas. Por ejemplo, que la yema tiene un alto contenido de colesterol. Puede ser, pero también hay que tener en cuenta que la yema, a su vez, contiene fosfolípidos que limpian este colesterol malo. Así que eso de que comer huevo es malo, sólo se entiende si alguien consume cinco al día. Como dice mi tía Greta: “todo exceso es malo”.

En cuento a la clara, pues nada que decir, pues no contiene ninguna clase de lípidos e, incluso, contiene tantas proteínas que hay personas que sustituyen la carne por el consumo de clara de huevo.

¿Por qué quiero comenzar mi libro de recetas con el huevo?

Pues porque es lo primero que aprendí a cocinar y, aunque parezca sencillo, cocinarlo requiere de mucha presición. Así que acá les dejo mis tiempos de cocción del huevo, dependiendo del modo en que quieran comerlo.

Y de más está decirles que para llegar a este cálculo tuve que quemar, botar y romper muchos huevos.

Huevo a la copa: el huevo se pone en una cacerola, tapado con agua fría. Cuando el agua comienza a hervir cuentas, con reloj en mano, 2 minutos con 42 segundos. Luego, rápidamente, llevas la cacerola al chorro de agua fría y dejas que cambie el agua tres veces. La cocción precisa del huevo a la copa se hace en 2 minutos con 45 segundos, pero, para que quede perfectamente a la copa, se saca con tres segundos de anticipación. Entre que retiras la cacerola del fuego y la acercas al chorro de agua fría, ya han pasado los 3 segundos y ¡voilà! Listo para comer. En mi caso, con marraqueta cortada en pedacitos pequeños.

Huevo duro: el huevo se pone en una cacerola, tapado con agua fría. Cuando el agua comienza a hervir cuentas, con reloj en mano, 10 minutos. En esta etapa hay gente que reza un credo, pero yo no me lo sé, por lo que prefiero usar mi reloj. Luego de 10 minutos, retiras el huevo de la cacerola y lo pones en un cuenco con agua fría, la que debes ir cambiando cada cierto tiempo.Un huevo duro queda perfectamente cocido cuando, al sacarle la cáscara, está sale fácilmente, con la telita incluida. Cuando ha quedado mal cocido, la cáscara se pega a la telita y rompe el huevo.Desde mi punto de vista, nada más triste que un huevo duro roto e imperfecto.

Huevo revuelto: el huevo se pone en un sartén sobre aceite frío. Si lo pones sobre aceite caliente es muy probable que se fría antes de revolverlo y eso afecta a la consistencia del huevo revuelto. Cuando el huevo comience a cocerse, se revuelve, sin parar, hasta que la yema haya logrado un color amarillo parejo. En este momento, incorporo un chorrito de leche y apago el fuego, pero sigo revolviendo en el mismo quemador.

¿El resultado? Un huevo revuelto, bien cocido pero no seco.

La marraqueta, en este caso, también es muy bienvenida.

Nada mejor que iniciarse en la cocina que con huevos, pues son económicos y han pertenecido a la dieta universal por generaciones.

Acá, una infografía muy útil para medir la frescura de un huevo. ¡Gracias a mi novio Vinotinto por enviármela!

Para saber más del huevo, acá les dejo un interesante link sobre la Historia del Huevo.

 

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