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martes, 23 de noviembre de 2010

Pastel Huma

Cocinado por Huma el martes, noviembre 23, 2010 0 cucharadas
Si, no me aguanté.
En la feria recién están comenzando a vender los choclos nuevos, esos que me fascina comer con mantequilla, pero que no sirven para lo que el domingo recién pasado se me metió en la cabeza (o en la guata, más bien): pastel de choclo. Como soy vegetariana, mi pastel de choclo es vegetariano.
Cuando comienza el calor, mi cuerpo, mecánicamente, busca los sabores del verano. Así, ya he disfrutado del vino con frutillas, del ponche de chirimoya, guindas y hasta duraznos. Es que vaya que me gusta el verano, sus sabores, sensaciones, colores. Y el verano es para mi, además de la estación con las frutas más ricas, la época del choclo.
Soy fanática del choclo, me gusta todo lo que se pueda hacer con él. Y, como dije, la simpleza de un choclo nuevo con mantequilla, comerlo con la mano, quedar con los dientes llenos de maíz, compartir una mesa a puras masticadas, me hace feliz.
Y cuando ya los choclos pasan de “nuevos” a “humeros” es cuando el verano llega con el ritual del choclo, en el que participa toda la familia. Recuerdo estar sentada con mi abuela y mi bisabuela en el patio de la casa de Recoleta, mirando como picaban, molían, deshilachaban, juntaban las hojas, escuchaban radio. Yo jugaba con los pelitos del choclo y escuchaba sus historias. Esas historias que se materializaban en unas humas sabrosas, en un pastel amarillo como el sol, en un plato de granados que hacían transpirar y sonreír.
El domingo hizo mucho calor y desperté con las ganas de hacer una fiesta. Y esa fiesta fue mi pastel de choclo vegetariano, hecho en esta ocasión con la pasta de choclo que venden en el supermercado.
Acá la receta para comenzar a celebrar el tiempo de los choclos.

Pastel de choclo vegetariano.
Para 4 pocillos de greda, tamaño mediano.


Ingredientes.
1 kilo 300 gramos de pasta de choclo (si es la época, lo mismo pero de choclos humeros).
1 cebolla mediana, en cubitos.
3 dientes de ajo, picados finamente.
1 bandeja de champiñones, picados y en cubitos.
1 zapallo italiano (sin la pulpa), en cubitos.
1 berenjena (sin la pulpa) en cubitos.
½ rocoto, picado finamente (opcional).
2 huevos duros (cortados en 4 partes cada uno).
8 aceitunas.
Sal, merkén y ají de color.

Preparación
-Prepara la pasta de choclo tal como se indica en su envase.
-Fríe la cebolla con el ajo hasta que la cebolla esté transparente, aliña con ají de color.
-Incorpora el zapallito italiano y la berenjena, cocina por 5 minutos.
-Agrega los champiñones y el rocoto y cocina por 5 minutos más.
-Retira del fuego y aliña con sal y merkén.
-En los pocillos de greda reparte equitativamente el pino vegetariano, coloca dos aceitunas y dos cortes de huevo.
-Agrega la pasta de choclo, espolvorea con queso rallado y al horno hasta que la corteza este dorada.
-¡Servir!

Resultado
Un pastel de choclo que no tiene nada que envidiarle al otro, de sabores suaves, contundente y que deja lista para la siesta.

martes, 26 de octubre de 2010

Pollo amistoso

Cocinado por Huma el martes, octubre 26, 2010 0 cucharadas

Esto de que “nos pilla la vida” también le sucede a los gatos. Aunque ustedes no lo crean, me estreso, me falta el tiempo y tengo las típicas preocupaciones cotidianas de toda fémina que haya dejado el hogar de sus progenitores. Y eso, a ver si alguien me contradice, nunca es fácil.
Pero hoy, y agendado para el resto de los días, hago un hueco en mi abultada agenda (para nada social, sólo doméstica y profesional) para dos cosas: darles una receta y hablar sobre Rockerita, una de mis mejores amigas y que vino a almorzar hace unos días.
Yo conocí a Rockerita en un techo de la comuna de Ñuñoa. Interesada en el mundo de las letras, mitos griegos y fonemas, me metí en los jardines de Campus Oriente a escuchar como esos gesticuladores profesores abrían la mente con nombres nuevos y emociones desconocidas.
Ahí, en una de estas circunstancias, apareció Rockerita contándome una cabeza de pescado tan grande que si yo no hubiera estado tan loca, de seguro hubiese huído sin querer verla jamás.
Pero mi condición espiritual (que se mantiene, por algo seguimos siendo amigas) hizo que no sólo la escuchara, sino que me riera y quisiera estar con ella todos los días que siguieron, hasta el día de hoy.
A Rockerita la adoro. Ella me entiende, me aconseja, me calma y, por sobre todo, me divierte. Cuando estamos juntas nos reímos más que hablamos, cantamos más que pensamos y disfrutamos más que cualquier otra cosa que se pueda hacer con una amiga. Si existe el alma, definitivamente ella es mi amiga del alma, incondicional y testigo de todos mis más absurdos procesos.
¡¡Rockerita, te quiero tanto!!
Y es a ella que le cociné algo rico a la hora de almuerzo de un día feriado. Comimos, bebimos, escuchamos música y arreglamos el mundo a nuestra imagen y semejanza.
Para ese día, quería hacer algo especial pero sencillo, con los ingredientes que tenía en casa: pollo, panko (pan rallado japonés), espárragos, papas y zanahoria.
Así fue como hice un rico “Pollo macerado en sillao y jengibre, apanado en panko y acompañado de puré de papas y zanahoria. Guarnición: espárragos asados”. Lo llamaré “Pollo Rockerito” para acortar el nombre y dedicarle el plato a mi amiga.
Este plato es exquisito porque combina equilibradamente los sabores y las texturas. El pollo, crujiente y más grasoso, se suaviza con el puré de sabor dulzón. Los espárragos no sólo otorgan color sino que también refrescan las papilas gustativas para seguir disfrutando del plato.
A Rockerita le gustó mucho, se repitió y se fue al recital de RATM feliz de la vida.
¡Disfruten ustedes también!

Pollo Rockerito
4 platos

Ingredientes:
4 filetes grandes de pechuga de pollo deshuesada.
Panko. (si no tienes panko, puede ser pan rallado. Pero el panko es más sabroso)
2 huevos.
Harina.
20 espárragos.

Puré de papas y zanahorias:
½ kilo de papas.
½ kilo de zanahorias.
1 cucharada de mantequilla.
Leche.
Nuez moscada.
Hojas de laurel.

Para el macerado:
1 taza de sillao o salsa de soya.
3 ajos picados finamente.
1 cucharadita de jengibre fresco, rallado.

Preparación:

-Lavar y secar muy bien las pechugas de pollo, quitándoles el exceso de grasa. Reservar.
-En un recipiente profundo, mezclar el sillao o soya, con el ajo y jengibre. Agregar las pechugas de pollo, tapar el recipiente con alusa plas, meter al refrigerador y dejar reposar una hora como mínimo. Mientras más repose, mejor.
-Para el puré, cocer las papas junto con las zanahorias en una olla con abundante agua fría, sal a gusto y hojas de laurel. Una vez que estén blandos ambos vegetales, colarlos y molerlos con el pisa papas, agregando la mantequilla y leche, hasta obtener un puré compacto y suave. Aliñar con nuez moscada.
-Cocer (idealmente en olla de bambú para aprovechar la cocción de las papas) los espárragos hasta que estén al dente. Una vez listos, colocar en la lata del horno, previamente engrasada, agregando trocitos de mantequilla sobre ellos. Asar a fuego medio por 10 minutos aproximadamente.
-Ya macerado el pollo, sacar del refrigerador y preparar el apanado. En un plato se baten dos huevos, en otro se coloca suficiente panko (le doy más sabor colocando romero) y en otro la misma cantidad de harina. Se calienta el aceite de oliva en un sartén.
-Se pasa la pechuga por el huevo, luego por la harina, de nuevo por huevo y finalmente por panko, procurando que quede completamente revestido de él. Así, con todas las pechugas.
-Se colocan en el aceite caliente, a fuego lento, hasta que estén doradas y cocidas. Esto es como cinco minutos por lado.
-Cuando todo esté listo, se disponen las preparaciones en el plato y ¡Voilà!

Resultado:
Un feriado rico, divertido, suave y económico.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Queque y Amor

Cocinado por Huma el miércoles, agosto 18, 2010 0 cucharadas

Confieso que soy pésima para lo dulce. Ya sea a la hora de cocinarlo y comerlo. Soy una gata salada.

Sin embargo, hay algo que me gusta mucho, sobre todo en estos días de invierno. Es algo cuyo proceso es rico de principio a fin y que, desde mi punto de vista, simboliza amor. ¿Por qué? Porque cocinarlo es como traer del pasado la imagen de mi madre haciéndolo, recordar el perfume que inundaba a la casa, rememorar las colaciones. Incluso, recordar el robo hormiga del que era víctima esta preparación. Me refiero al queque.

Para mí, el queque es amor. Regalar un queque, compartir un queque, cocinar el queque. Cada vez que hago uno, una pequeña fiesta se forma en mi corazón. Mientras bato y, sobre todo, mientras se hornea y el olorcito comienza a hablar por sí solo.

El queque que les presento ahora es mi favorito de todos pues no es extremadamente dulce, pero sí muy esponjoso y delicioso. Es mi famoso queque de zanahoria y jengibre.

Es simple, rico y un postre muy original si se come tibio, acompañado de una bolita de helado de vainilla.

Como sea, es bienvenido donde se le lleve. Yo lo hice en moldes con forma de corazón, logrando que Vinotinto arreglara una lámpara que llevaba mucho tiempo sin funcionar.

Como ven, un verdadero queque del amor.

Les dejo acá la receta para que la compartan con sus seres amados.


Queque de zanahoria y jengibre o Queque del amor


Ingredientes

-2 huevos.

-½ taza de aceite vegetal.

-1 taza de azúcar.

-1 taza de harina.

-1 cdta. de bicarbonato.

-1 cdta. de polvos de hornear.

-1 cdta. de canela en polvo.

-1 cdta de jengibre en polvo o rallado.

-½ cdta. de pimienta recién molida.

-1 taza de zanahoria rallada.

Preparación

-Precalentar el horno.

-Batir los huevos con el aceite.

-Incorporar todos los ingredientes secos (azúcar, harina, bicarbonato, polvos de hornear, canela, jengibre y pimienta). Mezclar.

-Añadir a este batido la zanahoria rallada. Mezclar bien e incorporar un pequeño chorrito de leche para hacer más ligero el batido.

-Colocar en moldecitos enmantequillados (o en molde grande, también) y llevar al horno durante 45 minutos. 30 minutos a 180 grados, llama central y 15 minutos a 200 con llama envolvente.

-Una vez transcurrido el tiempo, dejar reposar en el horno apagado por 20 minutos. Luego sacar y servir.


Resultado:

¡¡Puro amor!!


Tips: al momento de incorporar la zanahoria, también se le puede adicionar nueces molidas o piñones picados. Un plus para el sabor.

martes, 17 de agosto de 2010

El Chef Piurano

Cocinado por Huma el martes, agosto 17, 2010 1 cucharadas

Me gustaría ser catadora de restaurantes peruanos. Encontrar picadas, probar platos, beber pisco sour y conocer a las familias peruanas que comparten tan generosamente su saber culinario, abriendo restaurantes pequeños pero prometedores. ¡Vaya que me gustaría ese trabajo!

Pero bueno, ya que no he sido contratada por algún canal gourmet para desempeñar esta deliciosa labor, me autocontraté y, junto a Vinotinto, hemos ido patiperreando por Santiago encontrando lugares pequeños, desconocidos pero genuinamente peruanos.

Fue así como llegamos a “El Chef Piurano” ubicado en la calle San Diego, casi llegando a Santa Isabel y justo al lado de los juegos Diana.

Este restaurante familiar tiene todo para convertirse en el favorito, como ya lo es para nosotros. Atendido por toda la familia, siempre merodea por la cocina la pequeña Claudia que de seguro será un gran chef cuando grande.

La música siempre acompaña armónicamente pues suenan boleros o música folclórica peruana, lo que otorga un ambiente autóctono y muy familiar. Dos grandes banderas (peruana y chilena) adornan la barra, en la que siempre está la dueña del local, sonriendo y conversando.

Apenas una se sienta, colocan en la mesa pancito fresco para untar en dos salsas deliciosas: de ajo y de cilantro. A su vez, llega un exquisito sour (por cuenta de la casa) que tiene la justa medida de dulzor y de pisco.

Así, vaya que se comienza bien.

Con Vinotinto hemos probado variados platos, todos deliciosos. Y en esta quinta visita decidi salirme de mi clásico chaufa tres sabores (con carne, pollo y camarón) y probe el Lomo a la Chorrillana. De la chorrillana que conocemos no tiene nada: es un lomo cocinado a la plancha bañado con una salsa roja hecha con tomate, cebolla, cilantro, arvejitas y choclo peruano, y acompañado de arroz blanco. La verdad, una muy buena elección pues los sabores estaban definidos y se respetaban unos a otros. La carne blandísima y cocinada a punto, muy jugosa; complementándose perfectamente con el jugo de la salsa roja. En la boca queda el sabor fresco de las verduras, con la cantidad precisa de aliños.

Vinotinto comió está vez un Chaufa de carne, acompañado de pequeñas porciones de mermelada de tamarindo, que le otorgó un sabor muy particular a la preparación.

Esta vez nos acompañó Princesa, la hermana de Vinotinto, que se dejó asesorar por mi y se pidió el siempre inigualable Lomo Saltado.

Mientras comíamos, observé el entorno y sentí que estábamos en el comedor de alguna casa peuana, con la pequeña Claudia revoloteando por ahí y la dueña sonriendo mientras preparaba un sour para una mesa vecina.

Los platos demoran el tiempo que deben demorar, pues son cocinados en el momento, lo que me agrada y da confianza.

Postre no pudimos comer porque las porciones son muy grandes y no deja espacio para nada más que una agüita perra.

Como siempre, al terminar, nos despedimos amablemente, prometiendo,con la mirada, volver.

Agradezco a la gente de Perú, a la cocina latinoamericana y a la fraternidad de Chile que recibe al amigo forastero con respeto y admiración.

Les recomiendo a ojos cerrados “El Chef Piurano”. Les garantizo una experiencia gastronómica de calidad, y una experiencia humana de esas necesarias para el corazón.


El Chef Piurano

San Diego 422

Abierto de Lunes a Domingo

Consumo promedio por persona: 7 mil pesos (sour, entrada compartida y plato de fondo).

domingo, 15 de agosto de 2010

Las Hamburguesas de Vinotinto

Cocinado por Huma el domingo, agosto 15, 2010 0 cucharadas

Hoy ha sido un domingo invernal de esos ricos y privilegiados. Domingo de comer cosas ricas y, porsupuesto, cocinarlas.

La verdad, a mi el invierno no me gusta para nada; lo paso mal, me enfermo, sólo quiero estar acurrucada en mi cama esperando que llegue la primavera. Pero bueno, si hay algo por lo que me puede llegar a agradar es lo que se genera cocinando: calorcito, mejillas sonrosadas y un hogar perfumado. El invierno, en ese sentido, reúne a la gente en torno a lo cálido de una rica preparación.

Este domingo 15 de agosto, además, es el cumpleaños de mi adorada amiga Jirafita, una gata larga y bonita que vive en Francia, come quesos y crêpes. ¡¡Feliz cumpleaños amiga!!

Hoy fue el día de Vinotinto y sus maravillosas hamburguesas. Son perfectas, sabrosas y del tamaño justo. Para comerlas con el acompañamiento que ustedes quieran, al almuerzo, once o cena. Nosotros las hicimos al almuerzo como emparedado. Usamos pan pita porque es más liviana y no se apodera del sabor de los ingredientes. Además, hicimos papitas parmentier, nuestra más adorada manera de comer las papas fritas.

Dejo con ustedes la receta de la “Hamburguesa Vinotinto”. Disfrútenla y no olviden regalonear después de comerla.

Hamburguesas Vinotinto

4 deliciosas hamburguesas.

Ingredientes

-¼ de carne molida 7% de grasa (debe tener un poco de grasa porque las hace más sabrosas, pero pueden usar la con menos grasa si así lo prefieren).

-1 huevo.

-½ cebolla mediana, picada muy pero muy finamente y secada con papel absorvente (2 ó 3 veces, para quitarle la mayor cantidad de agua).

-Aliños: sal y comino entero.

Preparación

-Se pone la carne en un bowl y se mezcla con el huevo, la cebolla y los aliños.

-Se divide la mezcla en 4 porciones. Se pone harina en un plato, se coloca la porción de mezcla de carne y se forma una bolita enharinada. Sólo se usa la harina para sellar la mezcla y darle forma a la hamburguesa.

-Se coloca un poco de aceite en un sartén, se calienta y se fríen las hamburguesas hasta que estén doradas por fuera. Esto ese hace a fuego fuerte y contando 5 minutos por lado, aproximadamente.

-Se sacan del sartén, se estilan en papel absorvente y se sirven.

Resultado

Unas hamburguesas sabrosas, compactas y calientitas. Para acompañar con ensaladas o comerla como emparedado.

¿Qué son las papitas parmentier?

Son papas cortadas en cubos pequeños, que luego se fríen. O sea, son papas fritas cuadradas.

domingo, 8 de agosto de 2010

Pizza, Picsa, Pipza, Pipi...

Cocinado por Huma el domingo, agosto 08, 2010 1 cucharadas

En este minuto el sol ilumina tan hermosamente que una debe sentirse, por lo menos, dichosa de poder ver algo así. La cordillera resplandece con un brillo lleno de vitalidad, un reflejo romántico de que, a pesar del frío, el invierno otorga paisajes sublimes.
Como buen domingo, hay que terminar la semana comiendo rico, desprejuiciado y relajado. También, como es fin de semana, algo rápido y que no sea tan caro.
¿Lo mejor? PIZZA.La pizza es maravillosa. Sólo necesita queso y ya está.
Soy una gata que ama las pizzas de pocos ingredientes para que los sabores destaquen ente sí. Por eso, mi pizza ideal es la misma de Kevin de “Home Alone”: sólo queso.
Pero como Vinotinto es exigente, hay que adornarla.
Pero en la libertad está el placer así que esta masa es para que la rellenen con lo que quieran porque es ¡¡¡Domingo de felicidad!!!

Masa de pizza

Para dos latas.

Calculando una lata normal de cocina no eléctrica.

Ingredientes.

-3 tazas de harina.

-2 cucharadas de levadura instantánea (lefersa uso yo).

-4 cucharadas de aceite de oliva (o materia de grasa: aceite vegetal, mantequilla o manteca).

-1 huevo (si es para una sola lata, el mismo huevo. Si duplican las pizzas, dupliquen el huevo).

-1/2 taza de leche tibia.

-1/2 taza de agua tibia.

-Orégano, merkén.


Preparación

-Calentar la leche y el agua.

-Si usan manteca o mantequilla, derretirla.

-Cernir la harina y mezclar con los ingredientes secos. Hacer un volcán e introducir el huevo. Mezclar.

-Añadir la taza de mezcla de leche con agua, poco a poco, para ir manejando la humedad de la masa. Este detalle es importante porque puede ser que el huevo era más o menos grande, y por ende se agrega más o menos agua. Acá hay que se perceptivos, si la masa necesita más agua, la pedirá. Por lo pronto, agreguen el líquido de a poco.

-Comiencen a mezclar en el recipiente hasta que esté todo compacto.

-Trabajar en la mesada hasta que la masa quede homogénea y elástica. Engrasar la lata del horno.

-Dividir la masa en dos y uslerear cada porción hasta que quede del tamaño de la lata.

-Pincelear con salsa de tomate (no mucha para que no se humedezca) y llevar al horno (engrasado) por 10 minutos. Cinco a fuego medio alto, 5 a lateral bajo.

-Rellenar con lo que quieras.


Consejos

-El amasado no supera los diez minutos, pero es importante amasar con fuerza, cachetear a la masa ( con rabia, fuerza y pasión) y humectarla de vez en cuando, con la mezcla de leche y agua.

-Pasado el tiempo de cocción, girarla para que se siga cociendo bien.

-Cocer, en la última cocción (con los ingredientes) a fuego bajo.

-Es más caro, pero el Mozzarella Colun queda EXCELENTE en las pizzas.


Resultado

Puro placer.


miércoles, 23 de junio de 2010

Té chai para tomar echado

Cocinado por Huma el miércoles, junio 23, 2010 1 cucharadas

Un día como este amerita muchas cosas, pero todas que entreguen calor y den paso a la contemplación. Fue así como quise ser alquimista y preparar uno de mis tés favoritos de los tés del mundo: el té chai.
Como todas las cosas gastronómicas que provienen de la India, el té chai es delicioso, evocador, especial y único. El té se introdujo en la India como una forma de contrarestar el monopolio de ese nicho ejercido por la China. Esta noble hoja, sumada a la enorme cantidad de especias de la zona hindú, hizo que naciera el té chai, con muchas variantes, dependiendo de la zona geográfica en donde se prepare. Así, en unas lo preparan con anís, en otras con pimienta de cayena, y bueno, innumerables variables que potencian aún más el sabor de la hoja de té. Demás está decir lo saludable que es.
Prepararlo en casa me transforma en una especie de alquimista: lentamente voy colocando las especias en una cacerola, pausadamente el agua comienza a hervir y la casa se va llenando de un vapor oloroso que hace que un pedazo de la India entre y se apodere del espacio.
Yo, miro por la ventana y veo la lluvia caer, las hojas temblar, los perros esconderse en los aleros de los edificio y saboreo mi té chai, mi magia, mi India.

Té Chai para echarse.

Ingredientes


-6 tazas de agua.
-8 vainas de cardamomo.
-3 palitos de canela.
-3 estrellas de anís.
-12 semillas de pimienta de cayena.
-8 clavos de olor.
-4 cucharadas de té negro.

Preparación

-Colocar el agua en una cacerola y agregarle todas las especias. Dejar hervir por 10 minutos (mientras más hierva, más sabor adquiere).
-Pasado el tiempo, agregar el té y dejar reposar, a fuego lento, otros 10 minutos.

Resultado

Un té de sabor potente pero suave. El anís cosquillea en la punta de la lengua, mientras las mejillas se van colocando coloradas con el calorcito. Beberlo echada, mirando la lluvia caer, hace de este té una experiencia inclasificable.

jueves, 13 de mayo de 2010

Linda comida

Cocinado por Huma el jueves, mayo 13, 2010 0 cucharadas

miércoles, 12 de mayo de 2010

100

Cocinado por Huma el miércoles, mayo 12, 2010 0 cucharadas
Es un buen número.
Son 100 corazones, 100 estómagos, 100 bocas que lo saborean todo, 100 sonrisas, 100 aplausos y 100 maneras de cocinar.
Me siento feliz porque, como siempre digo, la comida es vida. Y si cocino y comparto, de algún modo entrego vida.
Quiero que seamos más amigos y amigas que, cocinen o no, disfrutan de la comida, de los olores y sabores, tanto o más que yo.
Acá no hay teorías, sólo consejos y secretos que he ido aprendiendo gracias a lo curiosa que puedo llegar a ser cuando algo me gusta mucho.
Mi cocina está abierta, la mesa servida y el delantal puesto.
Si llegamos a 100, ¿por qué no a 200?

domingo, 9 de mayo de 2010

Cocinado por Huma el domingo, mayo 09, 2010 0 cucharadas

Hoy me enteré de algo que me perturba y entristece mucho. Y es esta nueva ley que ya está en el Congreso chileno y que se aprobará (espero que no) muy prontamente, sin que sepamos verdaderamente de qué se trata. Resumidamente, es una ley que privatiza la semilla nativa (su uso y explotación) en pro de la liberación de transgénicos (alimentos que son manipulados genéticamente, y que hacen muy mal para la salud).
Mi pena, es que con esta ley se daña a muchos pequeños agricultores y a una comunidad entera (Chile) que será mal alimentada por mucho tiempo.
El punto es el siguiente: hay muchas personas que no saben qué es lo transgénico, ni entienden verdaderamente lo que significa lo orgánico.
Hay muchos campesinos que ni siquiera pueden vislumbrar lo que puede sucederles si esta ley se aprueba.
Como amante de la comida, de los alimentos, de lo hermoso del arte del cultivo y, por sobre todo, de la identidad alimentaria de un país, les pido que lean ESTE ARTÍCULO y reflexionen.
Yo ya lo hice y prontamente les avisaré de un movimiento de OPOSICIÓN a estas medidas.
Tengo mi pequeño perejil acá en casa, que le da sabor a mis comidas. Quiero que mi perejil simbolice todos los perejiles, papas, cebollas, lechugas y todo lo que se cultiva de manera sana, limpia y sagrada. Y que respetemos eso.

sábado, 1 de mayo de 2010

Pan tostado

Cocinado por Huma el sábado, mayo 01, 2010 2 cucharadas

Su olor aparece dos veces en el día, en cualquier barrio de cualquier parte de Chile. Y ese olor hace imaginar las mesas, el sabor de la mermelada, el suave color de la mantequilla, la niñita mascando en la mañana, con el uniforme puesto. El abuelito silencioso, escuchando radio, por la tarde.
El aroma de las tostadas es un aroma evocador. Un aroma unificador, un aroma universal. Puro.
A mi me gusta ese aroma, que sale revoloteando por las ventanas, enredándose en los nidos de los pájaros, elevándose a la punta de los árboles, bailando con el viento, que lo lleva lejos, lejos, lejos, como si fuera un mensaje. El recado que un hogar le manda a otro, susurrándole “es la hora de vestir la mesa y tostar el pan”
Y así, las cocinas se entibian y perfuman con el pan tostado. Un pan sencillo, sin mayor atributo que ser pan que alimenta, satisface y da placer. El pan que se compra en la esquina, a cierta hora. El pan que se transporta en un triciclo, y que va de almacén en almacén entregando la porción necesaria para alimentar a la cuadra. El pan que, cuando está fresco, es un vicio. El pan que se comparte. El pan que se divide.
Las tostadas son maravillosamente sencillas.
Una buena marraqueta tostada puede hacer de cualquier café cortado, un desayuno ideal.
Porque, para mí, es la marraqueta el mejor pan para ser tostado. Los otros, se calientan, se hornean, se fríen y si, se tuestan, pero ninguno adquiere esa textura montañosa, lo crujiente suave, el sabor potenciado de la marraqueta tostada.
A mi la marraqueta tostada me hace feliz. Me ha salvado de penas, de hambres, de rabias. Me ha regalado recuerdos inolvidables, colaciones envueltas en servilleta, desayunos pobres pero hermosos.
Olor a pan tostado. Ese olor es, a su vez, imagen. Y esa imagen es una especie de gen que cada uno lleva dentro, reconociendo en ese olor, un momento. Y en ese momento, la situación cotidiana.
Un olor que simboliza. Un olor que hace patria.
Me parece verdaderamente hermoso.

¿Alguna vez pensé en lo importante que es tener tostadas en un hogar?

Creo que no. Pero sé que desde ahora, será una responsabilidad.
Y que desde mi ventana salga el humito oloroso. Y que mi hogar le susurre a otro “es la hora de vestir la mesa y tostar el pan”.
 

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